Buenas conductas alimentarías y la selección de alimentos nutritivos son el puntapié inicial para lograr esto.
Claro está que esos mismos hábitos deben ser utilizados por los mayores de la familia, para que el niño los pueda adoptar de manera natural y diaria.
Consejos para lograr una buena alimentación en la niñez
Los siguientes consejos son una buena base de donde partir para lograr dichos objetivos.
Tratar de controlar lo que ingieren los niños y cómo lo hacen. Para ello, lo mejor es proponer horarios de alimentación regulares en donde todos podamos compartir ese momento, promoviendo de esa manera la interacción con el resto de la familia.
"Una buena alimentación durante la niñez y la adolescencia, nos va a permitir disfrutar de la juventud y la adultez sanos y fuertes."
Involucrar a los niños en el preparado y elección de los alimentos. De esta forma le hará conocer cuáles opciones son más saludables que otras y porqué.
Se ha comprobado a través de diversos estudios que los niños consumen muy poca vitamina E, calcio, magnesio, potasio y fibras; esta carencia puede traer varios trastornos de salud. Por esa causa, se recomienda seleccionar alimentes que contenga en su composición alta dosis de estos elementos.
En la mayoría de los casos, los niños deben consumir menos calorías de las que consumen diariamente y más cantidad de nutrientes. Más calorías no significa mejor alimentados. Y sobre todo en el control del peso ideal de los niños, la cantidad de calorías que consumen es un asunto primordial.
"Se ha establecido que la actividad física, en los niños ya adolescentes, debe ser de 1 hora por día como mínimo, para lograr un óptimo estado de salud física y mental."
Las raciones que se sirven a los niños deben ser las adecuadas a ellos, a su tamaño y sus necesidades.
También se recomienda que se limite el uso de la televisión, computadora y videojuegos a solo 2 horas por día, y reemplazar el resto del tiempo por actividades al aire libre o deportivas, es decir, que requieran del movimiento integral del cuerpo.
Se ha establecido que la actividad física, en los niños ya adolescentes,
debe ser de 1 hora por día como mínimo, para lograr un óptimo estado de
salud física y mental.
Lograremos que los niños no se deshidraten si los motivamos a beber líquido, tanto durante las horas del día como cuando están realizando actividad física, y también cuando terminan ésta.
Aquí finaliza el artículo Cómo lograr una buena nutrición en los niños . Encuentra más información relacionada en los siguientes enlaces: